viernes, 24 de febrero de 2012

Días 49-50. 22-23 de febrero del 2012.


Días para compartir con las chicas y seguir trabajando en la elaboración de materiales y me están enseñando a hacer pulseras de lana al estilo peruano. Acá la prueba de la comida se está haciendo difícil, porque la comida es totalmente típica peruana, o sea papas todos los días, uno de estos días prepararon sopa de “chuño”, una papa deshidratada un poco amarga, también me sirvieron un gran plato de lentejas con sardina y arroz (en teoría, no como lentejas), también me han servido guiso de quinua con pollo y papas… Esto es para que aprenda a comer de todo, ¡y todo es todo!
Y voy a confesar algo, sinceramente no me gusta comer lo mismo en el almuerzo y en la cena, esto quizá porque he tenido la bendición de poder tener siempre el privilegio de comer algo diferente cada día; bueno, solo cuando era pequeña siempre comía arroz y frijoles, y nunca me molestó eso; ahora les aseguro que valoro más ese privilegio, porque acá se me hace difícil comer así, y más cuando la comida no me gusta del todo; pero lo soporto por obediencia y porque realmente tengo que mejorar en este aspecto aún más… Sin olvidar que siempre sigo tomando frescos tibios y de hierbas que no tengo idea de qué son… Pero bueno acá estoy, aprendiendo cada día más…

Día 48. 21 de febrero del 2012.


Keren y yo hemos salido a comprar todo el material que necesitamos para que las chicas y yo podamos preparar las lecciones, compramos cartulinas, diferentes tipos de papeles, moldes para letras, silicón, goma, cartulinas gruesas; y eso junto a otros materiales que Keren tenía en su casa, hemos empezado el trabajo.
Las chicas son muy creativas, originales y muy dispuestas a trabajar. Eso es excelente porque se me hace bien fácil trabajar con ellas. Igual en este hogar hay chicas que están acá por abandono, maltrato, abusos, etc; ellas llegan al Hogar Elim por vía legal. Hay una niña llamada Zulema, la más pequeña, de 3 años, que en una de sus manos no tiene un dedito, su mamá se lo cortó… Hay otra niña con síndrome de Down, ella se llama Patricia, es muy cariñosa… En total son unas 13 niñas, la mayor tiene como 17 años.
Es sencillo trabajar con las chicas, yo doy las instrucciones y superviso el trabajo que ellas hacen, y cuando puedo ayudo en la elaboración de los materiales. Lo que hacemos es pintar, dibujar, recortar, pegar, decorar, entre otras. ¡Ahora soy “teacher”! ¡Pero de manualidades será! Lo que pasa es que acá vienen muchos voluntarios de Inglaterra, y las chicas tienen una buena educación del inglés porque siempre están en contacto con ellos.
De hecho, es como si estuviera en otro país de habla inglesa, porque estos días somos alrededor de unos 10 voluntarios y solo yo soy de habla hispana, hay dos personas de USA que hablan español, un alemán y los demás son ingleses. Así que también trato de comunicarme con ellos en inglés que es el idioma general.  

Día 47. 20 de febrero del 2012.


Día para dejar Urubamba y tomar mi camino rumbo a Cusco, salí junto al pastor David, en una “convoy colectiva”, en el camino miré los coloridos campos y las flores, llovía levemente, y en una hora y media ya estaba llegando a la ciudad de Cusco, nos encaminados hacia el punto de encuentro con Keren Padilla; allí el pastor me dejó en manos de Keren y él se marchó. Ahora me esperan cosas diferentes acá en Cusco, junto a Keren empecé a recorrer un poco la ciudad, nos fuimos a almorzar una sopa de quinua y un pollo “al sillao”, delicioso. Me explicó el trabajo que me espera durante estos 15 días con las niñas en el hogar Elim.
La idea es preparar un material con las chicas, para los siguientes 3 meses, esto para utilizarlo en “Cultos para niños”, todo se basará en un libro con lecciones bíblicas especiales, cada lección requiere materiales específicos que es necesario preparar. Será un trabajo que se utilizará varias veces, pero primero se proyectará a chicos de uno de los barrios más marginales de Cusco, llamado Zarzuela, que es precisamente donde se encuentra el hogar para niños. Hay dos hogares, el de niños y el de niñas, ambos están en diferentes lugares pero dentro de la misma ciudad del Cusco. Yo estaré en el hogar de niñas, allí hay un alojamiento, es un edificio de 3 pisos con habitaciones donde se alojan voluntarios que vienen a ayudar a ambos hogares. De hecho, ambos hogares se mantienen económicamente con lo que los voluntarios tienen que pagar por estar acá. Cabe resaltar que gracias a Dios, yo no tengo que pagar nada sino que me han recibido en una de sus habitaciones gratis en iguales condiciones (o incluso mejor, porque puedo usar la lavadora, y tengo mayor confianza con las hermanas encargadas) que los demás voluntarios.

Este domingo, después del culto, me fui a despedir de todos los chicos del hogar y de los que trabajan ahí. Acá aprendí muchísimas cosas acerca del trabajo en un hogar para niños huérfanos, y valió la pena pasar todo este tiempo con ellos… Me llevaré muy buenos recuerdos del Valle Sagrado de los Incas. Fue lindo despedirme de ellos, almorcé con ellos y luego oraron por mí junto al hermano Héctor, y cada uno de ellos me dio un cariñoso abrazo, cuando salí del hogar solamente no volví a ver hacia atrás… No dije adiós, sino que me despedí con un hasta luego… Quizá Dios me permita volver dentro de algunos años a visitarles. En la noche salí a cenar pizza con el pastor y su hijo mayor, y me despedí de ellos, aunque probablemente los vea por Cusco antes de irme a CR.


Este domingo, después del culto, me fui a despedir de todos los chicos del hogar y de los que trabajan ahí. Acá aprendí muchísimas cosas acerca del trabajo en un hogar para niños huérfanos, y valió la pena pasar todo este tiempo con ellos… Me llevaré muy buenos recuerdos del Valle Sagrado de los Incas. Fue lindo despedirme de ellos, almorcé con ellos y luego oraron por mí junto al hermano Héctor, y cada uno de ellos me dio un cariñoso abrazo, cuando salí del hogar solamente no volví a ver hacia atrás… No dije adiós, sino que me despedí con un hasta luego… Quizá Dios me permita volver dentro de algunos años a visitarles.
En la noche salí a cenar pizza con el pastor y su hijo mayor, y me despedí de ellos, aunque probablemente los vea por Cusco antes de irme a CR.

Día 46. 19 de febrero del 2012.


Este domingo, después del culto, me fui a despedir de todos los chicos del hogar y de los que trabajan ahí. Acá aprendí muchísimas cosas acerca del trabajo en un hogar para niños huérfanos, y valió la pena pasar todo este tiempo con ellos… Me llevaré muy buenos recuerdos del Valle Sagrado de los Incas. Fue lindo despedirme de ellos, almorcé con ellos y luego oraron por mí junto al hermano Héctor, y cada uno de ellos me dio un cariñoso abrazo, cuando salí del hogar solamente no volví a ver hacia atrás… No dije adiós, sino que me despedí con un hasta luego… Quizá Dios me permita volver dentro de algunos años a visitarles.
En la noche salí a cenar pizza con el pastor y su hijo mayor, y me despedí de ellos, aunque probablemente los vea por Cusco antes de irme a CR.

Día 45. 18 de febrero del 2012.


Hoy cansada  y con mis piernas adoloridas, me fui a trabajar al hogar con los chicos y ahí estuve durante todo el día, en la noche, prediqué nuevamente en Locos por Jesús y fue maravilloso ver cómo Dios usaba mi persona para hablar, y estoy segura de que ese mensaje llegó a los corazones de los jóvenes que estaban allí.
Al regresar a mi cuarto, me sentí como nunca antes me había sentido, fue cómo si todo lo difícil de estar acá en Perú todos estos días se hubiese juntado y lo estuviera sintiendo todo de una sola vez…
De lo que sentí esa noche escribí lo siguiente:

No teniendo aún ni veinte años,
hoy siento algo inexplicable,
sólo mi Señor conoce mi sacrificio,
sólo Él ha contado cada lágrima que he derramado,
porque estuvo allí para secarlas…
Cuán difícil se me ha hecho saber que estoy lejos,
lejos de casa, de los que amo,
aún cuando acá he encontrado amor fraternal…
Es duro, muy duro,
mas mi valor viene de Dios  mismo.
He conocido en parte,
el sufrimiento en el servicio a Dios,
el dolor del sometimiento a la obediencia a mi Señor,
porque puedo asegurar que esto duele y mucho,
ser perfeccionado duele hasta lo más profundo…
He conocido lo que es negarme a mí misma y no es sencillo.
Pero bueno, ¿quién dijo que lo fuera?
pero también he vivido en mi ser
la satisfacción de ese servicio total,
porque el único motivo por el cual vine a este lugar
y por el cual he podido sobrellevar este reto
es proclamar el nombre de Jesús,
entregar del amor que me ha dado
y anunciar su maravillosa Palabra.
Ciertamente es Dios quien pone el querer como el hacer
pues si no fuera por él yo no estuviera aquí y ahora.