Hoy hemos salido Rosa y yo hacia Ollanta, allí hay una estación del tren que va hacia Machu Picchu; salimos a eso de las 7 de la mañana, tomamos un colectivo hacia Ollanta y en 20 minutos estábamos tratando de comprar nuestro tiquete. Sin embargo, por las lluvias, el servicio de tren hacia allá ha estado un poco irregular, además de que los turistas y los locales, van en diferentes trenes o vagones, así que en ese momento no había para servicio para locales, sin embargo logramos conseguir mi tiquete para las 9 am con regreso el siguiente día a las 7 pm; Rosa consiguió para las 10 am pero sin regreso.
Subí al tren y no podía creer que tuviera la oportunidad de ir a Machu Picchu, pero ahí iba yo, sentada en el vagón D, asiento 27, frente a una pareja de señores argentinos con muchos años de vivir en Brasil, el señor llamado Omar era químico molecular y orgánico; y su esposa, llamada Beatriz, una terapeuta que trabaja en una ONG que atiende chicos con problemas delictivos.
En el transcurso del camino, de aproximadamente una hora y media, el río se observaba muy violento por tantas lluvias esos días, llegando al pueblo de Aguas Calientes (pueblo central de Machu Picchu), me alegró mucho ver toda la vegetación, muy similar ala de CR, y eso me hizo sentir por un momento como llegando a mis tierras… Una vez en la estación, esperé a Rosa y nos fuimos a buscar un hostal para quedarnos esa noche, llovía mucho, pero en la tarde salimos a conocer un poco el pueblo, que es bastante turístico, hay muchos restaurantes, tiendas de comidas y venta de artesanías, hay mucho turista a pesar de que estos meses es temporada baja por las lluvias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario