sábado, 28 de enero de 2012

Día 22. 26 de enero del 2012

Nuevamente hemos viajado a Casa del Águila; nuevamente Andrea y Catie me han ayudado a recoger todo el pasto que estaba quedando por todo el colegio, pues el hermano Carlos, el pastor Jaime y el pastor David estaban cortándolo; así que entre las 3 hicimos un buen trabajo durante la mañana recogiendo todo y tirando el pasto en las raíces de los cipreses. ¡Me comieron los moscos! Todo mi cuello y mis manos quedaron llenos de ronchas por las picaduras… 

Día 21. 25 de enero del 2012

Casa del Águila es el Hogar para niños de la Misión, allí también tienen un colegio y escuela; hemos ido a trabajar en la limpieza del colegio, Mathew (voluntario canadiense), y otras dos chicas de USA llamadas Catie y Andrea, me han ayudado; mientras entrábamos a la “casa de Spiderman”, es decir, una pequeña bodega donde abundaban las arañas, y limpiábamos, nos empezamos a conocer, un poco de español por aquí y un poco de inglés por allá, hicimos una bonita amistad. Mathew está en el colegio, vive en Toronto. Catie estudió francés e historia, es de Carolina del Norte; y Andrea estudió antropología, y es de Georgia. Los tres estarán por acá 3 meses. Compartimos durante el almuerzo, y allí conocí a otra chica llamada Sara que estudió biología, ya tiene 4 meses en Casa del Águila como voluntaria y aún estará dos meses más.
Por la noche, en la iglesia de Rioja ha dado inicio la Escuela de misiones, a cargo del pastor David Strong, es estadunidense, pero sus padres eran misioneros en Kenia, África; y vivió allí sus primeros 17 años; ahora él y su esposa son misioneros, trabajaron durante muchos años en Bolivia; aunque vivían en Santa Cruz, iban a comunidades a predicar y llevar ayudas; él es mecánico de aviones de profesión, así que en avionetas entraban a comunidades de muy difícil acceso en Bolivia. Ahora él y su esposa viven en Cusco; trabajan en varias iglesias y él ayuda en actividades deportivas con la alcaldía de Cusco.

Día 20. 24 de enero del 2012

Este ha sido un día para ir a visitar la familia de la hermana Fortunata, y el hermano Carlos, que hermoso es poder visitar a los hermanos y ver cómo le reciben, he conversado con Norma, la esposa de Carlos; y también he cargado a su hija Fernanda en una de esas mantas que típicamente acá usan para cargar a los bebés y otras cosas en sus espaldas. Fue una experiencia curiosa cargar a Fernanda así, aunque al caminar se puso a llorar porque creía que me la iba a robar de su mamá, ¡así que mejor se la devolví!
Fabiola, la hija de la hermana Fortunata me ha invitado a comer cuy; ¡al fin lo probé! Ellas fueron una bendición al preparar cuy e invitarme a comer; Fabi me sirvió medio cuy con arroz y un tipo de papas llamada “la peruanita”, confieso que esa ha sido la única papa que me ha convencido, ¡me gustó! Es amarilla, harinosa y un poco seca, pero muy rica. El cuy lo preparan marinándolo con especias, limón y se usa una hierba llamada huacatay; hay varias formas de prepararlo, pero éste ellas lo hornearon; ¡es muy rico! No puedo comparar su sabor con alguna otra carne que haya comido antes; pero dicen que es una carne muy nutritiva.
En la noche, Carlos, Jaime y yo nos fuimos a Marcahuasi, allí predicamos en algunas casas y le invitamos a congregarse. En este pueblo se necesita mucho trabajo y formación de líderes para que los hermanos puedan levantarse, crecer y fortalecerse; hablando con dos hombres, Leoncio y Andrés, me di cuenta de algo, que aunque lo sabía, es muy diferente cuando lo escuchas de ellos mismos; ellos dicen: ¡Queremos líderes que nos ayuden a crecer, que nos enseñen a estudiar la Biblia para nosotros enseñar a otros, queremos que nos ayuden! En otras palabras, ¡¡están clamando por líderes!! Y eso me conmovió, pues pensé, cuánta Palabra tengo a mi alrededor; tengo mucho de donde aprender y recibir, líderes que cuiden de mí y me enseñen; he tenido y tengo muchas oportunidades para formarme y para acercarme al Señor… A veces nosotros mismos que tenemos tanto de dónde recibir y vivimos abastecidos de alimento espiritual, no sabemos aprovechar al máximo todo esto; mientras acá en un pueblito perdido en los Andes claman por alguien que les enseñen… Definitivamente, esto me hace valorar las oportunidades que tengo…

Día 19. 23 de enero del 2012

En este día Jaime, Rosa, los niños y yo hemos salido hacia la ciudad de Cusco, ellos debían hacer algunas tareas así que todos fuimos hasta Cusco, nuevamente eché un vistazo a esta ciudad imperial; es como si estuviera perdida en el tiempo, por la forma en que han conservado sus construcciones. Hemos andado por toda la ciudad (que en realidad no es tan grande). Y hoy al fin comí sandía, ¡me supo a gloria!, y también encontré un lugar donde venden batidos de frutas, así que compré un batido de melón en leche, ¡genial!
En la tarde hemos regresado de Cusco, pero hemos salido hacia Mollepata al culto, nuevamente estuvimos compartiendo con los hermanos Ralph, Mike y Greg en Mollepata. Greg y Mike también pertenecen a la misma iglesia que Ralph, First Baptist Church of Forney, en Texas. Mike es un hombre de negocios, trabaja en el área de “marketing”, es el representante del ministerio ICM (Misión Cristiana Interdenominacional) que el Señor le ha permitido desarrollar a Ralph; Mike realiza un trabajo importante en este ministerio de misiones, pero desde los Estados Unidos. Greg es evangelista, y junto a su esposa, son misioneros; han estado trabajando en todo el mundo, pero han desarrollado un importante trabajo en África, trabajan en un ministerio llamado “Go and tell Ministries”.
Es hermoso conocer cómo estos hombres, que incluso económicamente poseen una buena estabilidad, llevan a cabo una importante labor en la edificación de la iglesia de Cristo y el alcance de pueblos que no conocen de Jesús; los tres con diferentes maneras de llevar a cabo esto, pero que se mueven con una misma motivación: que otros también conozcan a Jesucristo y reciban salvación. Es posible conocer la pasión y nobleza en sus corazones al poco tiempo de tratar con ellos, el amor de Dios está en sus acciones y palabras; y su entrega a la obra de Dios es de admirar, glorifico a Dios por los ministerios que estos hermanos han podido levantar con la ayuda de Él. 
En la noche, aún sin terminar el culto ha empezado a llover y a hacer demasiado frío, una hermana de allí nos invitó a tomar algo en su casa; ya que no tomo café, me he tomado 3 mates, dos de anís y uno de manzanilla a ver si acaso entraba en calor, ¡pero nada! La hermana nos dio pan con mantequilla y jalea, y allí estuvimos compartiendo un gran rato. De repente, sentí que parecía mentira que estuviera allí con un montón de hermanos peruanos de una pequeña comunidad andina a miles de km de mi tierra…
La hermana también tenía unas hojas de coca para preparar mate, pero me explicaba que a veces lo que hacen es mascarlas para quitar algunos malestares o cansancio; así que masqué una pequeña hojita y ¿saben que pasó? Al principio me supo un poquito amarga, el sabor no era muy agradable, era como el sabor de cualquier hoja, bueno eso creo yo; luego se me durmió la punta de la lengua y después sentí que algo se me subió a la cabeza :S, y como a los dos minutos se me quitó, ¡por dicha!, así que le pregunté a otro hermano que si el efecto de mascar la hoja era mayor que el de la hoja en mate, y me dijo que efectivamente era así; y bueno, ¡ya lo comprobé!

Día 18. 22 de enero del 2012

El culto de este día fue muy lindo, nos acompañaron el pastor Ralph Fair, y sus amigos Mike, y Greg Lewis, hermanos misioneros de Texas, USA. Es un privilegio poder orar juntos por los hermanos que presentaron sus necesidades y ministrarles. Gloria a Dios por la fe de estos hermanos de Rioja.
En el parque de Limatambo
En la tarde he salido con Ralph, Mike, Greg, los pastores, los niños; un estudiante cristiano voluntario canadiense,  llamado Mathew  y Santusa (señora que acompaña a estos hermanos estadunidenses  que llegan a Casa del Águila a trabajar con la misión). Fuimos al mercado de Limatambo, allí estuvimos conociendo el parque y ese mercado, creo que ahí sí vi carne pero no se veía muy higiénica, vendían muchos granos, harinas, hierbas y fideos. Extraño mucho las frutas tropicales, sandía, melón, mandarinas, papaya, mangos; ¡acá en Limatambo no encuentro! Y tenía la esperanza de poder encontrar algo de estas frutas en el mercado… ¡y nada!, no hallé ninguna, así que me quedé con las ganas, en realidad creo que acá lo que puedo encontrar son manzanas, naranjas y bananos.

Día 17. 21 de enero del 2012

Este sábado lo he tomado para descansar, ha sido un día frío, he visto una película en el proyector de la iglesia, he visto televisión, he compartido con los Gonzáles. Al fin vuelvo a comer frijoles, aunque su sabor no era igual, ¡me supieron muy ricos! Acá como carne molida, y pollo; una vez comí pescado, otra, salchichas y listo; generalmente no se come mucha carne, así que en realidad ¡ya no recuerdo a qué sabe el cerdo!, sinceramente me hace falta comer más carne, sin embargo hoy salimos en la noche al “centro” de Limatambo, allí estuvimos en una “cancha” donde juegan fútbol y también voleibol; luego nos fuimos a cenar a un pequeño restaurante del pueblo, y ¿saben qué? ¡Encontré chuleta, pero de res! Así que comí eso, con arroz y cebolla. 

sábado, 21 de enero de 2012

Día 16. 20 de enero del 2012

En este día he tomado un tiempo para recordar unos de los tiempos más difíciles pero bellos que he vivido, mi vida en Puntarenas, definitivamente solo Dios pudo hacer que yo saliera de Parrita, dejando mi familia y mis amigos con tan solo 15 años, aún a veces me parece increíble que haya vivido dos años allí y me haya graduado del cole científico, porque era una muchachita sin conocimiento de nada, saliendo de mi lugar cómodo y seguro, para arriesgarme y empezar a madurar en muchos sentidos, comenzar a ser independiente de este mundo y empezar a depender más de Dios.
¡Cuánto me costó! Pero lo logré, lloré muchas veces, muchas veces quise devolverme a Parrita, muchas veces era insoportable estar tan lejos de mi casa y mis amigos, era insoportable la carga académica, sentía que no podría satisfacer la exigencia que me pedían, me sentía sola… Pero en medio de eso mi Padre siempre me dio una  fortaleza como sólo él sabe dar, me guió, me acompañó su Espíritu Santo, con él podía llorar y reír… Pasé de ser una niña en un lugar que no conocía absolutamente nada, toda la gente era extraña para mí; a una muchacha que encontró su lugar allí; encontré personas valiosas, y pude disfrutar de bendiciones que jamás me esperé recibir, el Señor levantó mi cabeza y me honró con mucho. Recuerdo a mis compañeros, casi hermanos; las giras, los paseos, los momentos que compartimos viendo películas o “haciendo nada”, las estudiadas, los profes… Dejar mi casa para irme a ese colegio fue una decisión que tomé por mí misma; y así he sido, una persona que sabe que en la vida debes tomar muchas decisiones, y con la guía de Dios así lo he hecho, quizá a veces un poco arriesgadas.
Sentada recibiendo un poco de sol, con el viento fuerte sobre mi rostro, y en medio de un pequeño pueblito en la sierra del Perú, me doy cuenta de que El Señor no deja de sorprender, y hará de todo para formar y cumplir su propósito con sus hijos; Él es capaz de movernos de una u otra manera, de sacarnos de donde estemos para llevarnos a niveles mayores, Él hace lo que es inimaginable ante nosotros, yo puedo dar testimonio fiel de ello. Y lo mejor de esto es que sé que esto no es nada comparado con lo que Dios está haciendo en mi vida en este tiempo y en el venidero, porque cada vez me entrega cosas mejores; pero asimismo, cada vez me exige una mayor entrega y me llama a dar más, y no sentarme a solo recibir. Conforme Él me da, así me pide que yo dé a los demás.
Visitamos Miskyacu desde la tarde y en la noche era el culto; tuvimos que caminar unos 2 km por la sierra para llegar a la casa de los pastores de Miskyacu, ¡el paisaje era simplemente hermoso! Sin embargo, a los pocos minutos de caminar, más cuando vas subiendo, te hace falta el aire; probablemente sea por la diferencia en la disposición de oxígeno que se tiene por la altura, bueno al menos para una persona como yo que no está acostumbrada a esas alturas. Y lo que sería el sudor realmente se seca muy rápido porque el aire es muy seco y frío, entonces sientes como tu sudor hace que solamente sientas fría tu piel aunque esté haciendo sol. En la noche es bastante frío y la pastora Ana ha preparado una sopa de pollo deliciosa que estaba apenas para combatir ese frío, antes de irnos para el culto.
En la tarde allí frente a una espectacular vista, tuve una bella conversación con el Señor, donde fui muy conmovida, y me di cuenta una vez más de que sin mi Padre soy inútil e insignificante, y es maravilloso saber que aún siendo uno tan pequeño Dios pone sus ojos sobre nosotros para hacer su obra  que a veces parece demasiada delante de nosotros, pero su fidelidad y guía al final nos llevan a cumplir lo que nos encarga.

Día 15. 19 de enero del 2012

He conocido al pastor Ralph, él es un cristiano misionero, empresario minero y petrolero, una persona de corazón muy noble y que se ha preocupado por establecer un ministerio en algunos países respecto a fundar misiones y desarrollar programas que permitan que otras personas conozcan a Jesús. Él es el dueño de todo el terreno que tiene MICSA, el colegio y Casa del Águila, y es un ofrendante muy importante en el sostén de MICSA. Es estadunidense pero vivió muchos años en CR.
Durante la tarde Urías me ha acompañado a visitar nuevamente a la hermana Marcelina, hemos subido a su casa y mientras los niños jugaban, he compartido con ella y su hija mayor, Cindy, que tiene mi edad. Estando allí me han dado a comer un guiso de papas y arroz, así que acá sigo tratando de aprender a comer las papas. Pues como ya he escrito, rechazar lo que te ofrecen acá es ser quizá descortés. También me han dado a comer la fruta de la tuna, el sabor que puedo describir es que tiene una textura y sabor que mezclan la papaya y el mango maduros, muy dulce y refrescante pero dentro de sí tiene muchas semillitas, esas se tragan con todo y pulpa; pero para pelarlas se debe tener cuidado porque tienen “abrojos”, es decir como unos pequeños ojitos con espinas muy delgadas y pequeñas que se pueden introducir en la piel y molestan.
También tengo un nuevo amigo, se llama Chico, es un pequeño ovejito de la hermana Fortunata; arranco el pasto tierno y se lo doy para que coma de mi mano y él felizmente come, le gusta que le haga cariños en su cuello, su frente y en su pancita. Es divertido estar con él y tocar la lana de su cuerpo.
Con estos días acá, estoy afinando mi oído para entender lo rápido que hablan acá y las “muletillas” que usan al hablar, al principio a veces no entendía si me estaban hablando en quechua o no entendía pero era por lo rápido que hablaban y algunas palabras las pegaban acortándolas. Pero además, realizar estas visitas me permite interactuar con estas personas a un nivel más cercano, es decir, tengo una percepción más realista de sus vidas. Esto lo obtienes al poder estar dentro de estas casitas de adobe, techo de teja y piso de tierra, estar mientras cocinan y todo el humo inunda la cocina, cómo lavan los platos de una manera en que allá en CR diríamos que es poco higiénica y es porque halan baldes (no tan limpios) con agua (que no es del todo potable) para tener dentro de la cocina porque la mayoría no tienen pilas en sus cocinas, además en su gran mayoría, tienen cuys en sus cocinas andando por todo el piso; ves a los niños que juegan y juegan por el campo y se ensucian hasta que ya no pueden más, y así lo disfrutan.   

jueves, 19 de enero de 2012

Día 14. 18 de enero del 2012

Los días miércoles hay cultos en la noche, así que hoy disfruté del culto con los hermanos de Rioja y otras comunidades. Es lindo conocer a los hermanos de acá, algo especial que me pasó es que una hermana, la esposa de Carlos se me acercó y me pidió que por favor orara por su niña Fernanda que ha estado enferma en los últimos días, aparentemente una infección; por supuesto oré por ella junto a su madre, confiando en la respuesta del Señor para que él sea glorificado.

Día 13. 17 de enero del 2012

He recorrido la “chacra” de MICSA, guiada por el hermano Carlos, la chacra es el terreno de cultivos; me doy cuenta de que acá una de las formas de invertir dinero y tiempo, con el fin de obtener alguna ganancia son los cultivos en la chacra, o algunos pobladores al menos siembran para consumo propio. A diferencia de CR donde realmente son pocos los que se dedican al cultivo de la tierra, aquí esto es una forma de ganancia; e incluso en la iglesia de Rioja esto se ve como una forma de invertir las ofrendas de los hermanos para obtener ganancias en unos cuantos años, uno de los cultivos más importantes de la zona es el aguacate, aunque también he encontrado otros cultivos como maíz, durazno, melocotón, cerezas, lechuga, brócoli, culantro, entre otros.
Una vez recorrida la chacra los niños, Carlos y yo, nos hemos ido a visitar a la hermana Fortunata, mamá de Carlos y Fabiola (secretaria en MICSA), esta hermanita ha sido muy servicial, en general, en cada casa que he visitado he notado eso: son muy serviciales, y no debes ser descortés al rechazar algo que te den a comer. Nos dio a almorzar una sopa de fideos con papas y espinacas, estofado de loro y arroz. ¡Además la hermana Fortunata me ha prometido que comeré cuy! Así que esperaré comerlo pronto, antes de irme de Limatambo.

Día 12. 16 de enero del 2012

Sofía ha cumplido 5 años, y le hemos celebrado su cumpleaños en familia, una señora llamada Alison, profesora del hogar Casa del Águila, también nos ha acompañado. Con ella he hablado acerca de la situación socio-económica del Perú, y un poco acerca de su situación histórico-política, esto me ha permitido tener una visión más amplia de la realidad del país en que estoy.
En la noche se pretendía ir a Mollepata, y Jaime me pidió que les predique, sin embargo has seguido las lluvias han seguido y el camino hacia allá se pone muy peligroso por el barro, así que era riesgoso ir hasta Mollepata, por eso no hemos ido y no pude predicar allí.

Día 11. 15 de enero del 2012

Hoy Jaime me ha dado la oportunidad de predicar nuevamente en el culto en Rioja, bueno es Dios en abrir puertas para que cada uno de sus hijos podamos crecer y desarrollar nuestras habilidades. Al final del culto y de saludar a los hermanos, uno de ellos, un joven se me acercó, él es de Marcahuasi, pero ese día estuvo allí; él me empezó a hacer varias preguntas de carácter bíblico y respecto a la vida cristiana, pero gracias al Señor pudimos tratar bien varios puntos y aclarar varias cosas.
En la noche ha llovido bastante fuerte, había relámpagos y truenos, ¡y hasta cayó granizo! Lo cual es normal en esta época de verano acá, muy diferente a las condiciones de clima en CR.
Aunque siempre recuerdo mi vida en CR, hoy especialmente ¡extrañé!, extrañé mi familia, extrañé mi novio, extrañé mis amigos y amigas, extrañé mi gente, mi iglesia, mi universidad… Solo han pasado 11 días desde mi llegada a Perú, pero estando a tantos kilómetros de mi país y de todos ellos, es inevitable que les extrañe porque verdaderamente les amo. Pienso en los bochornosos y calurosos días de Parrita, los agitados días en la Universidad, las desveladas estudiando, la playa, las salidas con mis amigos a comer algo, los cultos de los domingos en la Iglesia… Extraño ver a  la gente que amo, sentarme a hablar con ellos, recibir un abrazo, reír juntos, caminar por algún lugar, extraño incluso escuchar sus voces… Un nudo se atraviesa en mi garganta y unas cuantas lágrimas se escapan…
Y me doy cuenta que los retos como estos son para valientes, son para gente que esté dispuesta a morir a sí misma para obedecer a Dios, personas que estén dispuestas a entregar absolutamente todo para servir a Dios si así lo pidiere Él. Y creo que con cada uno, Dios nos toma como el barro que somos y nos hace pasar procesos diferentes para llegar a ser vasijas diferentes, pero que al final y al cabo, todas sean conforme al agrado y propósito de Él, para la edificación de su Reino y la gloria de su nombre.
Así el Señor, ha decidido que yo pase este tiempo acá, como parte de la formación que debo tener y como parte de su propósito en mí, para perfeccionarme para toda buena obra. Sinceramente no es fácil estar acá, pero yo conozco porqué estoy aquí en este tiempo, no antes ni después; yo sé a quién sirvo y con su luz trato de brillar; estoy viendo con mis propios ojos la mano de Dios actuando, estoy aprendiendo cosas específicas que necesito aprender para el resto de mi vida como sierva; conozco y confío en las promesas que Dios me ha dado a mí, y sé que a su debido tiempo las veré cumplidas para que Él se glorifique.
Sé que hay bendición para los hijos de Dios, pero la bendición misma no puede tomar el lugar de su Dador. He aprendido que mi vivir no es para mi bienestar, mi seguridad y mi comodidad si eso implica sobrepasar el propósito de Dios, ¡mi vivir simplemente es Jesús! Mi identidad está en CRISTO, él es mi motivación y mi esperanza, por eso aunque esté lejos recibo fortaleza y eso es lo que me permite avanzar cada día que estoy aquí.
Desde ya me alegro en el día en que regresaré a CR; poder compartir una vez más con todas esas personas que Dios ha puesto en mi camino; sabiendo que he superado un nivel más en mi vida, para seguir con la obra que mi Padre me ha encomendado, y vivir para la máxima gloria de Dios.

Día 10. 14 de enero del 2012

Hoy he vuelto a recordar hace unos añitos atrás, mis días de niñez,  he jugado con Sofía, le he pintado sus uñas, he jugado con sus legos, he estado a su lado mientras juega de bañar sus barbies; en cierto modo, mirarla jugar me recuerda a mí misma, y creo que es bueno mantener ese espíritu de niños, aún con el paso de los años.
Alrededor de las 5 de la tarde fui a visitar a la hermana Marcelina, la misma hermana que quise visitar el segundo día en Limatambo y que no estaba. Jaime me fue a dejar en moto, al llegar la hermana estaba lavando ropa en una improvisada pila: dos tinas grandes y un tubo. ¡No es tan sencillo como darle inicio a una lavadora automática!
Esperé mientras ella lavaba y lavaba, en algún punto pensé ¿tendremos acaso una oportunidad para hablar realmente y que le puedo decir? Así que oré para que el Espíritu Santo me ayudara a tratar lo que debía tratar con ella. Una vez que terminó de lavar, me invitó a pasar a la cocina; hablamos, y verdaderamente pudimos llegar al punto que Dios quería tratar. Oramos juntas y fue muy motivador para ella, gloria a Dios por eso. Me ha invitado a visitar nuevamente su casa todo un día. Y como es común por acá, me invitó a comer algo: un delicioso mate de té, canela y clavos de olor con pan de trigo. Sin embargo, por la espera y la conversación, eran como las 6:30 y ya estaba oscureciendo, era peligroso devolverme sola a la casa de MICSA, porque primero no conocía bien el camino; segundo,  estaba oscureciendo; y tercero, ¡era un solitario camino en medio de la sierra, arbustos espinosos y árboles, montaña abajo! Así que una de sus hijas, Cesia de 8 años, me acompañó con ayuda de una linterna que no utilizamos, ella fue mi guía, está acostumbrada a esas circunstancias…
En este día he aprendido algo especial, que sinceramente en términos ministeriales quizá no había pensado, y me hace estar consciente de las implicaciones que hay cuando Jesús encarga a sus siervos el pastoreo de un pueblo o una comunidad, eso no es en lo absoluto fácil; realmente estar tan cerca de un ministerio de pastoreo me hace darme cuenta de los alcances de éste; de los esfuerzos, la entrega y sacrificio que deben realizar; lo que deben enfrentar como líderes de una o varias congregaciones; y cómo deben permanecer totalmente fieles a la guía del Espíritu Santo para poder tener éxito en la misión que Dios les ha encomendado. Le agradezco a Dios poder ser parte durante estos primeros días en Perú, de la misión evangelística-pastoral que llevan a cabo Jaime y Rosa a través de MICSA. 

sábado, 14 de enero de 2012

Día 9. 13 de enero del 2012

Hoy he amanecido como con mil piquetes de mosquitos, ¡ya ni sé donde es que voy que me pican! ¡Seguramente les gusta la sangre extrajera! En este día me ha tocado cuidar de Sofía y Urías, pues Jaime ha salido a Miskyacu y Rosa ha salido a Anta; en la tarde me han acompañado a visitar una familia.
El miércoles después de predicar, se me ha acercado una niña de ojos grandes, gran sonrisa y voz fuerte, me ha dado un fuerte y cariñoso abrazo. Su nombre es Brigitte y tiene 6 años, ella y todos sus hermanos van a la iglesia, pero su mamá no, y su papá no vive con ellos. Desde el momento en que esa niña se me acercó sentí una gran inquietud de ir a su casa, así que esa fue la familia que decidí ir a visitar.
Averigüé donde vivía y me fui con los niños. Cuando llegamos los niños se fueron a jugar con Brigitte y sus hermanos, mientras yo hablaba con su madre, ella se llama Carmen; su vida no ha sido fácil, y me contó muchas cosas por las que ha pasado y está pasando; así confirmé una vez más, que justo ante ti pasan miles de personas, y no sabes qué es lo que han vivido y no te das cuenta cuánto verdaderamente necesitan a Jesús, por eso tener la oportunidad de hablarle de Jesús a esas personas es un privilegio y sin duda creo que visitarle era propósito del Señor, era algo que ella estaba necesitando, aún cuando ella ve la constancia de sus hijos en la iglesia, necesita que la motiven a acercarse a Cristo y vivir ella misma todo lo que Dios puede hacer. Llevarle la esperanza de Jesús al abatido y al perdido es tan hermoso que no cambio ese privilegio por ningún otro. Después oré por sus hijos y finalmente por ella, glorifico al Señor porque sin duda su Espíritu Santo siempre me acompañó y guió durante esta visita.
En la noche partí con Jaime hacia el culto en Miskyacu, compartí una palabra con los hermanos, aunque yo pensé compartir cierto mensaje, me alegro cuando el Espíritu Santo me cambia todo y me lleva realmente a la palabra que se necesita en el momento y lugar. A pesar del frío, las noches en Miskyacu son impresionantes. Por un momento me perdí en el firmamento celestial, a la luz de las estrellas, envuelta en el olor del ciprés y escuchando nada más que un grillo cantar, todo se postraba ante Dios; una vez más, ¡todo lo creado era una pincelada de la majestuosidad de su creador!

Día 8. 12 de enero del 2012

La piel se reseca aún más, las noches siguen siendo cada vez más frías… Creo que me estoy acostumbrando a tanta cebolla morada y al picante del rocoto…
Hoy el almuerzo fue algo muy típico de esta zona, comí tarwi; estos son parecidos a frijoles, pero más grandes y de cáscara dura que llevan un proceso especial, deben ponerse al menos 3 días y 3 noches en el río para que se laven allí, pues tienen un sabor muy amargo y solo lavándolos así, se pueden comer. Se puede preparar de distintas formas, lo que me dieron era tarwi molido con papas y zanahorias.
En este día Jaime me ha pedido que visite una familia, la familia de la hermana Esther, y la lección de hoy fue practicar algo que ha veces cuesta… ¡Escuchar! Y una persona como yo que habla tanto, debe practicarlo. Cuando Jaime me dejó con la hermana, ella había llevado a pastorear sus vacas así que nos sentamos en el pasto, y mientras el viento soplaba fuerte en nuestros cuerpos, ella habló durante mucho rato. Sin ahondar en los detalles de la conversación, me di cuenta de que así como ella, muchas personas necesitan desahogarse y ser escuchadas; y eso también es una habilidad que todo obrero de Dios debe desarrollar, sin dejar pasar la oportunidad de animarle y ayudarle a acercarse más a Dios.
Al rato llegó su hijo con su esposa que viven en Cusco, su hijo es cristiano pero su esposa no, pero ambos me han invitado a visitarlos cuando esté por ahí en Cusco, así que eso será una excelente oportunidad para tratar de acercar a su esposa a Jesús. Al final de la tarde oramos todos juntos para bendecir esta familia y declarar unión y un mayor acercamiento de ellos al Señor.

jueves, 12 de enero de 2012

Día 7. 11 de enero del 2012

Hoy ha sido un día de mucha gloria, pasamos todo el día en Miskyacu, una vez más al no saber quechua no he podido comunicarme con algunas personas, y no he entendido parte de las conversaciones, pues hablan en quechua con algunas cosas en español, este pueblo está como a una hora de Rioja, nuevamente íbamos los pastores Jaime y Rosa, sus hijos y el hermano Carlos.
En Miskyacu se ha construido un templo, los pastores de allí se llaman Ana y Marco, los que conocí el otro día andando en el centro de Limatambo. Llegar allí es impresionante, está a unos 2700 m y se puede llegar en carro cuando no llueve, se debe subir por una pequeña calle trazada alrededor de una colina, donde se pintan paisajes hermosos con sus bosques más de cerca y de vegetación más evidente, no tan rocoso como los otros pueblos de menor altura.
Por la altura hacía bastante frío a eso de las 4 de la tarde. Pero durante este día, Carlos y Jaime se han ido a recoger unos sacos de papas de la iglesia, y han trabajado limpiando el terreno donde se encuentra el templo; mientras Rosa, Urías, Sofía y yo nos hemos quedado en la casa de los pastores Ana y Marco, la dirección que puedo dar es ¡que de la iglesia está subiendo a pie la colina un poco más!  Allí nos esperaban con un gigantesco plato de sopa de gallina con vegetales y mote.
Pasamos en la cocina varias horas, la cocina es un cuarto hecho de adobe techo de teja y piso de tierra, allí noté que existen muchas moscas y éstas se paran en las personas como si nada aunque se muevan, además una vez más los cuyes andan como si nada en la cocina. Y allí también me di cuenta porqué es que muchas de las mujeres quechuas que he saludado tienen un olor ahumado impregnado en su cuerpo y ropas… Es porque pasan en la cocina y éstas son muy pequeñas y cerradas con un fogón de adobe adentro que al cocinar ahúma todo junto con las personas que estén allí adentro.
He terminado con un montón de piquetes en mi cuerpo que producen unos pequeños insectos amarillos que dejan una pequeña bolsa de sangre donde te pica.
Iglesia de Miskyacu
Hoy he pasado mi mayor reto desde que llegué, además de habernos dado sopa de gallina, la pastora Ana preparó estofado de loro, ¡un momento!, no es loro el ave, sino que se refiere a un tipo de nabos (vegetal). Esto se prepara con papas y cebolla, sabe como a una mezcla de espinaca con brócoli y un poco amargo; así que hice un gran esfuerzo por comérmelo y logré comérmelo casi todo, pero no fue fácil. Esto se sirve con arroz, motes o habas y algo parecido al “chimichurri” tico; es una comida muy típica de la sierra.
Al terminar, antes de venirnos, oré con la pastora Ana y una de sus hijas bendiciendo ese pueblo y esa congregación, es necesario que los cristianos de allí logren alumbrar con la luz de Jesús en toda la sierra.
Al llegar a Rioja en la noche, había culto, ese día Jaime me dio la oportunidad de predicar a la iglesia, fue muy bello sentir como no era yo la que hablaba, sino que el Espíritu Santo me llevaba a hablar a través del texto que estábamos leyendo, con un mensaje específico para los que ese día estaban allí. ¡Doy gloria al Señor por revelar su Palabra para nosotros a fin de que podamos tener su dirección en nuestro vivir!

Día 6. 10 de enero del 2012

Las mañanas no son tan frías, al medio día hace bastante sol, de hecho veía en las noticias que la radiación solar en lima y cusco está al máximo; sobre los cielos se ven algunas nubecillas semejantes a algodón, y en las rocosas sierras puedo ver como los bosques de eucaliptos se estremecen al ritmo del viento, mientras cerca de mí cantan algunos pajarillos.
Generalmente ayudo con la preparación de la comida para la familia y siempre hay visitas en la casa, o a lavar platos, como esta familia tiene influencia tica, la comida realmente no se me hace tan diferente, excepto porque siempre se come papa, y en la medida de lo posible trato de evitarla, pero cuando debo comerla, la como y listo. Aún trato de acostumbrarme al mate (te), mate de manzanilla con menta, mate de anís, mate de coca, mate de cedrón, mate de carambola, y como no tomo café, entonces seguiré tomando mate… sinceramente extraño los frescos de frutas de CR o quizá un chocolate; al menos acá en Limatambo no encuentro leche.
Esta noche hemos visitado Marcahuasi, una comunidad que está camino a Mollepata, es un poco más cerca; como llegamos casi anocheciendo, lo que pude mirar fue que esta comunidad se encontraba como entre muros de piedras construidos hace mucho tiempo, viejas casas de adobe, caminos de barro… Acá no hay un templo, los cultos se realizan en el salón comunal de Marcahuasi, y nuevamente no contábamos con instrumentos musicales, nos ayudábamos con las palmas y el pandero; estas personas están siendo pastoreadas y evangelizadas, aún deben comprender realmente la verdad de la obra de Jesús. Nuevamente me encontré con el dilema de que no sabía hablar quechua, pero era hermoso ver como alababan a Dios en su lengua natal.
Antes de que llegaran las personas, salí un momento para orar por las personas que vendrían y por Marcahuasi, mientras oraba, de repente me encontraba escuchando al Espíritu Santo, allí me dijo algo que me ha ordenado compartir. Muchos cristianos nos preocupamos por crecer en el Señor, pero terminamos concentrándonos en aprender para nosotros mismos, al punto que olvidamos lo esencial de muestra misión en la edificación de la Iglesia.
Me trajo a memoria Mateo 28:19 “Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y Hechos 1:8 “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. Esto nos señala que cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo tenemos una misión, que se asocia desde nuestro mismo pueblo, pueblos cercanos y otros pueblos que están en los confines de la Tierra. Ahora, ciertamente cada uno debe desarrollar su ministerio conforme le ha sido entregado y con las habilidades o dones que el Espíritu Santo le ha asignado. El problema es que la Iglesia, no una congregación, sino la iglesia de Cristo mundialmente hablando, necesita despertar en esto, no podemos hacer caso omiso a lo que Jesús ha señalado.
La Iglesia no debe centrarse en sí misma, y encerrarse a ver pasar la vida. La Iglesia debe abrir sus ojos y volver a ver al caído, al cautivo, al pobre, al necesitado, al orgulloso, al vanidoso, al corrupto, al que vive en su pecado; no con el fin de señalar, sino mas bien con el propósito de acercar a ellos, el Reino de los Cielos. Debemos eliminar la ignorancia hacia ellos, mas debemos aumentar nuestra pasión por el que no conoce a Cristo.
Y además me recordó como dice en Mateo 9: 35-38, que debemos orar para que el Señor levante obreros en todo el mundo para recoger la cosecha de almas que hay en estos tiempos. En ese momento yo solo exclamé: ¡Espíritu Santo, dame la dirección correcta! Y el Espíritu Santo me habló claro y me dijo: ¡Ya te he dado la dirección, no pidas más. Ora y asegúrate de esto ya esté hecho en tu corazón!
Me dijo además, que comparta este mensaje, porque lo que me ha dicho a mí, debo hablarlo a otros con el fin de que también ellos reciban esta palabra. Así que cumplo con ello, esperando que en ustedes esto también de fruto y puedan orar a Dios con esta dirección, que la revelación a través de estas palabras pueda estar mayormente en ustedes, así como ha llegado a mí en este pequeño pueblo de Marcahuasi.
Además testifico, de cómo Dios me ha dado palabra específica para los hermanos de Marcahuasi, es un privilegio para mí visitarles; y de cómo Dios me manda a orar por los enfermos y las necesidades de estos hermanos, con el fin de dar una respuesta para que él mismo sea glorificado en medio de estas gentes. Porque no hablo con mis palabras, sino con las palabras que Él pone en mi boca.

Día 5. 9 de enero del 2012

Hoy he recogido basura alrededor de la casa; esta casa, la iglesia y la oficina de MICSA, está en una comunidad llamada Rioja, estamos como a unos 2300 m de altura. La visita de ayer al colegio de Casa del Águila, me ha dejado con piquetes por todo mi cuello, brazos y pies, son como “purrujas”.
Comparto además algo que el Espíritu Santo me hablaba hoy. Estaba leyendo un poco, sentada en unas escaleras en el patio de la casa, mientras Urías, Sofía y un niño llamado Mauro, de 8 años, jugaban alrededor; de repente los niños trajeron unas hojas de colores, y Mauro hizo un avioncito de papel, y entonces Urías al verlo le pidió que le hiciera uno; en ese momento Mauro le dijo que pusiera atención y aprendiera como se hacía; Mauro pacientemente le explicaba como hacer el avión, pero mientras él explicaba, Urías se distrajo y cuando vio de nuevo a Mauro, ya él tenía casi terminado el avión, y bueno, los niños siguieron jugando, solo que al final Urías no aprendió como hacer el avioncito.
Asimismo, Jesús nos quiere enseñar muchas cosas, y pacientemente nos explica, sea con su palabra, su presencia, sus siervos y nuestras mismas experiencias de vida, lo que pasa es que fácilmente el humano se distrae con cosas vanas que no edifican, afanes, cosas con prioridad incorrecta; causando que muchas veces perdamos la esencia de lo que nos quiere enseñar, no captamos la totalidad de su mensaje y eso puede ser perjudicial en nuestra vida como cristianos y como personas que buscamos agradar al Señor.
En la tarde nos preparamos para viajar a Mollepata, una comunidad que se encuentra como a una hora de acá en carro, parte en pista, parte en camino de tierra y arena en medio de las montañas. Íbamos Rosa, Jaime, Urías, Sofía y el hermano Carlos, en el carro de Jaime.
El camino a Mollepata, es muy bello, aunque de repente y con la ayuda de las alabanzas andinas al Señor que llevaba Jaime en el carro, me sentí como perdida en medio de las sierras andinas del Perú; envuelta en un paisaje sin igual. Nadie imagina que en medio de esas sierras se hayan establecido comunidades, perfectamente son ignoradas por muchos de nosotros.
Al llegar a Mollepata, visitamos dos casas, la primera era la casa de la hermana Mercedes en el centro de Mollepata, allí nos dio mate y pan; luego nos fuimos a la casa del hermano Sebastián, hasta cierta parte llegaba el carro y luego subíamos a pie, por las lluvias el camino estaba lleno de barro y un poco resbaloso. Una vez llegados, llamamos a su puerta y nos invitaron a pasar, el fin de estas visitas a familias es poder darles un seguimiento pastoral y estar pendientes de ellos, acercarse a ellos y que puedan sentir su importancia y el amor de Dios que podemos llevarles. Orar por su casa y su familia, ser pues portadores de la esperanza que solo en Cristo puede existir.
Acá es muy común que cuando tienes visitas, les ofrezcas algo de comer. Así que en la humilde casa del hermano Sebastián, nos dieron motes con queso; el mote son granos de un maíz morado, grande e hinchado porque se hierve en agua, y revienta; a estos se les quita la cascara y se come con el queso, realmente es muy rico. En esta casa tenían en su “sala” muchas hierbas secas, granos y pieles. En la “cocina” nos sentamos en unas pequeñas bancas, allí andaban unos 6 cuyes entre nuestros pies, ellos los crían para luego comérselos.
Ya bajando de esta casa, estaba oscureciendo, me pegaron un sustillo, una vaquilla no muy simpática quiso cornearme, yo nada más me quité y por dicha estaba amarrada jaja.
A eso de las 7 pm iniciábamos el culto en la pequeña iglesia de Mollepata, no éramos muchos pero ese es el esfuerzo de MICSA, alcanzar a más quechuas para Cristo. Acá el templo está en proceso de construcción, la iglesia y los hermanos tratan de levantarse, con un pandero y sus palmas alaban al Señor. Jaime y Rosa, junto a Carlos viajan cada semana para ministrar el culto y predicarles. Allí aún no hay líderes que puedan pastorear esta pequeña iglesia.
Oramos, y mientras oraba al fondo apareció por entre las colinas una gran y hermosa luna que a contra luz mostraba la silueta de los estilizados árboles, sabía que la presencia de Dios llegaba a acompañarnos mientras realizábamos el culto; aquí es cuando te das cuenta de que no porque estés solo, con unos cuantos hermanos o miles de personas, no es la falta o existencia del mejor sonido y las mejores voces, o estar al aire libre, en una pequeña casa o un templo enorme y hermoso, lo que determina que el Espíritu Santo gloriosamente se presente y te use; esto creo está determinado por nuestra actitud y nuestra disposición ante él; para que de esta manera él convenza del pecado, nos guíe a su verdad y revele la gloria de Dios, tal y como lo prometió Jesús justo antes de ser arrestado y posteriormente ser crucificado.

Día 4. 8 de enero del 2012

Estamos en verano, pero hoy amaneció lloviendo nuevamente; y con más frío que ayer. No pudimos ir a visitar la hermana que pensábamos porque el camino por la montaña se volvía resbaladizo, lleno de barro y peligroso. A las 10 30 am empezaba el culto de la iglesia de MICSA; éramos unas 30 personas y ver a los hermanos me llenó de alegría, era un honor para mí compartir del culto con ellos. Sin embargo, hubo un pequeño detalle, yo no sabía hablar quechua, y cuando la primera hermana que llegó me habló ¡yo no le entendía nada! Pero la gran mayoría hablaban español, así que podía entender; bueno, solo no entendía las incursiones de quechua que hacía el pastor Jaime al predicar.
Me dirigí con algunas palabras hacia ellos cuando me presentaron, esperando transmitir que al conocer a Cristo, efectivamente la gloria de Dios estaba en sus vidas y no podíamos sentirnos menos satisfechos con ello. Por terminado el culto, preparé para Jaime, su padre, Rosa, sus hijos y un hermano de Muellepata, un picadillo de plátano con carne molida, no suelen comerlo mas que como fruta, así que con gusto lo preparé, lo bueno fue que les gustó el sabor tico!
En la tarde estuvimos por el colegio de Río Blanco, bueno en realidad cuenta con lo que en CR llamaríamos kínder, con primaria y secundaria. Conocí las instalaciones, pues los chicos están de vacaciones y entran hasta marzo. Este es un colegio cristiano, fue construido con un financiamiento de Holanda, ahora cuentan con unos 250 estudiantes; y es administrado por Casa del Águila-MICSA. De regreso, en el camino vi una pareja de cuyes silvestres, típico roedor peruano que suele usarse para comer, es como un hámster bastante grande y negro.
Conocí a otros hermanos pastores misioneros, Ana y Marco, y su hija Nancy, ellos son de Misquiaco; pronto estaremos visitando su iglesia fueron muy amables y simpáticos.
También visitamos lo que en CR llamaríamos la feria, acá se conoce como la plaza; ahí pude observar la vestimenta típica de las mujeres quechuas, sus zapatos cerrados, medias altas, enaguas hasta la rodilla, gruesas y coloridas; su delantal, sus blusas con sus abrigos, y por supuesto, su sombrero. Además vi cómo venden el fruto de la tuna, acá se come como cualquier otra fruta. Curiosamente al maíz le llaman choclo, al chile ají y a las guabas, pacai.
En la tarde-noche ha estado bastante frío, de hecho, Limatambo está como estar en la punta del volcán Irazú, así que la temperatura, radiación es similar, solo que no hay tanta humedad. Hasta el cuero cabelludo, la piel y los labios se resecan mucho, pero bueno esto sirve para aclimatarme mientras llego a Cusco, que es más alto aún.

martes, 10 de enero de 2012

Día 3. 7 de enero del 2012

Amaneció lloviendo y con frío, las nubes cargadas de agua se posaban sobre las inmensas montañas que rodean el Hogar, el Hogar se llama MICSA-Misión Cristiana Sur Andina y acá tengo todas las comodidades que uno pudiera necesitar, pues durante los últimos años se ha logrado construir y habilitar todos los servicios que son necesarios para vivir. Debajo de la casa del Hogar, hay unos campos llamados chacras, donde cultivan plátano, maíz, papas; aguacate, conocido como palta; también coliflor, chayote y ayote.
Alrededor de medio día me fui con Sofía y Urías a visitar la casa de una hermana de la iglesia que se ha alejado un poco, les llevamos una bolsa con papas, y la idea era hablar con ella, orar e invitarla al culto de mañana domingo. Su casa quedaba montaña arriba a unos 400 metros, así que subimos en medio de cactus, berros, helechos, flores silvestres, arbustos espinosos y sauces; al llegar no estaba porque andaba en Cusco, pero quedamos con sus hijos en llegar este domingo a las 8 am para irnos luego al culto; luego bajamos y junto a Jaime y Rosa, visitamos una piscina municipal para que los niños se bañaran, por cierto, me causó curiosidad de que los servicios públicos acá son de hueco pero un tanto más modernos que los servicios de hueco que se usaban antiguamente en CR.

Día 2. 6 de enero del 2012

El vuelo hacia Cusco se retrasó como una hora, pero llegué muy bien gracias al Señor. Lo que más me sorprendió y por lo cual le agradezco al Señor es que haya guardado mi salud; típicamente el turista al llegar a Cusco sufre del mal de altura, da náuseas, dolor de cabeza, mareos, hasta diarrea, esto porque por la altura y la falta de oxígeno en el cerebro se genera una presión que causa ese malestar, además la sangre a veces no puede circular bien y de la presión rompe algunos vasos capilares causando que salga sangre por los oídos.
Por cualquier cosa, me dieron un te de coca, es especial para aligerar el cuerpo, regular el ritmo cardiaco y alivianar los síntomas del mal de altura. Confieso que solamente me sentí relajada, ningún efecto extraño.
Don Jaime Gonzales y Keren Padilla me estaban esperando en el aeropuerto de Cusco, y me llevaron a un recorrido por el centro de la ciudad y conocer Plaza de Armas, ciudad muy bella, con sus calles adoquinadas, construcciones en barro, muros de piedras, su catedral tallada totalmente en piedra, que te transporta a cientos de años atrás. Llegamos a un lugar para almorzar muy acogedor, el almuerzo fue una sopa de la cual no recuerdo el nombre, pero traía de varias clases de papas, incluyendo papa deshidratada, repollo, fideos y tripas de cordero; ¡muy rica por cierto!, luego un pollo al curry y arroz, ¡delicioso! La bebida era un mate de limón con hierbas, y de postre cominos una mazamorra de almidón de maíz. Y por tres comidas completas de dos platos cada una, se pagó lo que en Costa Rica se pagaría solo por una persona.
Ya camino a Limatambo, de la provincia de Anta, a unas 2 horas de Cusco, dejamos la ciudad para entrar en un bello recorrido, en el que la carretera atravesaba campos de cultivos, árboles de álamo, sauces y eucaliptos, y un sinfín de vegetación desconocida por mi persona, colinas verdes y azules, un cielo celeste impregnado con algunas nubes blancas; casitas de barro y teja; vacas, toros y burros, que finalmente formaban un hermoso paisaje digno de contemplar.
De forma muy hospitalaria fui recibida en la casa de don Jaime y su esposa Rosa, con sus dos hijos, Urías de 7 años y Sofía de 4 añitos; prepararon un pinto en la cena, pero porque han tenido influencia tica, no es igual que el pinto tico pero se asemeja y eso me recuerda mi país.

Día 1. 5 de enero del 2012.

Vuelo LR 625, 3:45 pm, puerta 6, desde San José-Costa Rica con destino a Lima-Perú. ¡Oh sí! Ahí iba yo, con la paz que sobrepasa todo entendimiento, pensaba mi Dios, en lo que estaba haciendo y en lo que hará, en las cosas tan maravillosas que ha traído a mi vida por su pura gracia y misericordia.
A los minutos de estar volando miré por mi ventana, y entre nosotros se abría paso el más hermoso atardecer que hayan visto mis ojos, el más bello celaje; y me maravillé, una vez más los cielos contaban la gloria de Dios. Era como si mi Padre me estuviera entregando un bello regalo ante mis ojos, tal cual sabe que me gusta, amo los atardeceres y él lo sabe; y mientras alegraba mi corazón, yo me deleité en la majestuosidad de la obra de sus manos, que refleja la esencia de su naturaleza.
Casi cuatro horas después mis pies estaban pisando suelo peruano, mientras yo pensaba como había amanecido en mi país, para esa noche dormir a kilómetros de distancia…
Esa noche fui recibida en la casa de la familia Aquino, en Bellavista, Callao, Lima; cuadra J 21; hospitalaria y bella familia de Lima, hermanos que me han bendecido con mi recibimiento en su casa. Ahí empezamos a compartir de nuestras culturas, y fue muy interesante.
Desde esa noche me di cuenta de que estaré comiendo papas por el resto de mi estadía en Perú, pero bueno, Jesús es claro al enviar a sus discípulos y decirles que deben comer lo que les ponen en la mesa cuando los reciban en una casa. Probé el ají de gallina y la bebida gaseosa típica del Perú: la Inka-Cola, una bebida color amarilla sabor a chicle. Sin duda miro la bendición del Señor a través de esta familia.

Como inició esta historia...

Esta historia comienza hace casi 20 años, cuando una pequeña niña empezó a ser formada en las entrañas de una mujer. En el vientre de mi madre escuchaba las voces de sus alumnos de primaria, las cuales resultaban perturbadoras para mis pequeños oídos y entonces me enojaba y pateaba, así que mi madre salía de su aula, me hablaba incluso si era necesario me regañaba hasta que me calmara, pues aquellas pequeñas pateaditas resultaban un tanto incómodas.
Días después, mi madre viajaba en ambulancia pues hacía tres días “se había reventado la fuente”, y me estaba ahogando en el útero por falta del líquido amniótico, eran pasadas las 5 de la mañana, morada por la falta de oxígeno una enfermera me sacó y vi la luz de este mundo, aún cuando algunos no lo querían, el corazón de mi madre se llenó de gozo al mirar a su pequeña niña…
Luego de 24 horas en una incubadora para ser estabilizada, fui llevada al pueblito donde crecí, un pueblo llamado Bijagual Sur; sí de allí vengo yo, de donde muchos no salen, de allí salí yo… Y para llegar hasta hoy, en pocos años he vivido mucho, buenos y malos momentos he recorrido, mas sin embargo en todo esto, he sido formada. Pero si algo sé, es que ese 28 de julio del 92, una sonrisa había en el rostro de mi Padre celestial, porque un pequeño frutito formado en sus maravillosas manos era dado a luz, con un propósito especial de expandir su glorioso Reino y ser portadora de la esperanza en Cristo; algo de lo cual reconozco, no soy merecedora en lo absoluto.
Un viaje a la sierra andina del Perú ha dispuesto el Señor para que yo realice, y confieso que aún yo misma sé que la aventura comienza cuando mis pies pisen ese territorio, mas estoy consciente de que mi entrega, carácter, fe y amor serán probados en una forma especial con el fin de que sea formada conforme a Jesucristo.

Hola a todos!!



Los bendigo!! y les envió un fuerte abrazo desde Limatambo, Anta, Perú.
Quiero que ante ustedes sea manifestada mi experiencia en Perú, y puedan ser testigos de todo lo que Dios ha hecho y hará a través de una persona ordinaria como yo, para que ustedes también le glorifiquen y se deleiten en Él. Mi propósito es trabajar en el área de misiones, con el fin de desarrollar un ministerio intercultural que permita que otros se acerquen a Jesucristo.
De alguna manera creo en que esto los acercará a lo que estoy viviendo en este momento... Así también conocerán más de mí, con mis virtudes y mis defectos, pues quiero expresarles sinceramente lo que vivo, por medio de mis humildes palabras.
Les bendigo nuevamente, y seguiré escribiendo... Los amo mucho!!