Hoy Jaime me ha dado la oportunidad de predicar nuevamente en el culto en Rioja, bueno es Dios en abrir puertas para que cada uno de sus hijos podamos crecer y desarrollar nuestras habilidades. Al final del culto y de saludar a los hermanos, uno de ellos, un joven se me acercó, él es de Marcahuasi, pero ese día estuvo allí; él me empezó a hacer varias preguntas de carácter bíblico y respecto a la vida cristiana, pero gracias al Señor pudimos tratar bien varios puntos y aclarar varias cosas.
En la noche ha llovido bastante fuerte, había relámpagos y truenos, ¡y hasta cayó granizo! Lo cual es normal en esta época de verano acá, muy diferente a las condiciones de clima en CR.
Aunque siempre recuerdo mi vida en CR, hoy especialmente ¡extrañé!, extrañé mi familia, extrañé mi novio, extrañé mis amigos y amigas, extrañé mi gente, mi iglesia, mi universidad… Solo han pasado 11 días desde mi llegada a Perú, pero estando a tantos kilómetros de mi país y de todos ellos, es inevitable que les extrañe porque verdaderamente les amo. Pienso en los bochornosos y calurosos días de Parrita, los agitados días en la Universidad, las desveladas estudiando, la playa, las salidas con mis amigos a comer algo, los cultos de los domingos en la Iglesia… Extraño ver a la gente que amo, sentarme a hablar con ellos, recibir un abrazo, reír juntos, caminar por algún lugar, extraño incluso escuchar sus voces… Un nudo se atraviesa en mi garganta y unas cuantas lágrimas se escapan…
Y me doy cuenta que los retos como estos son para valientes, son para gente que esté dispuesta a morir a sí misma para obedecer a Dios, personas que estén dispuestas a entregar absolutamente todo para servir a Dios si así lo pidiere Él. Y creo que con cada uno, Dios nos toma como el barro que somos y nos hace pasar procesos diferentes para llegar a ser vasijas diferentes, pero que al final y al cabo, todas sean conforme al agrado y propósito de Él, para la edificación de su Reino y la gloria de su nombre.
Así el Señor, ha decidido que yo pase este tiempo acá, como parte de la formación que debo tener y como parte de su propósito en mí, para perfeccionarme para toda buena obra. Sinceramente no es fácil estar acá, pero yo conozco porqué estoy aquí en este tiempo, no antes ni después; yo sé a quién sirvo y con su luz trato de brillar; estoy viendo con mis propios ojos la mano de Dios actuando, estoy aprendiendo cosas específicas que necesito aprender para el resto de mi vida como sierva; conozco y confío en las promesas que Dios me ha dado a mí, y sé que a su debido tiempo las veré cumplidas para que Él se glorifique.
Sé que hay bendición para los hijos de Dios, pero la bendición misma no puede tomar el lugar de su Dador. He aprendido que mi vivir no es para mi bienestar, mi seguridad y mi comodidad si eso implica sobrepasar el propósito de Dios, ¡mi vivir simplemente es Jesús! Mi identidad está en CRISTO, él es mi motivación y mi esperanza, por eso aunque esté lejos recibo fortaleza y eso es lo que me permite avanzar cada día que estoy aquí.
Desde ya me alegro en el día en que regresaré a CR; poder compartir una vez más con todas esas personas que Dios ha puesto en mi camino; sabiendo que he superado un nivel más en mi vida, para seguir con la obra que mi Padre me ha encomendado, y vivir para la máxima gloria de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario